viernes, 2 de mayo de 2014

Los héroes de Cristo

En cada batalla siempre hay héroes y vencedores, los héroes son admirados por sus grandes hazanas, sus victorias; reciben honores y toda la gloria del mundo. Son recordamos por la generaciones posteriores y su ejemplo inspira a otros a continuar con su legado.

 En la primera mitad del siglo XIX hombres y mujeres hicieron suya la misión de predicar que Cristo estaba próximo a venir, en Europa y América resonaba el clamor de media noche !Aquí el esposo viene, salid a recibirlo¡ Un hombre inició en los Estados Unidos a decir a gran voz que Cristo venía pronto, con arduo estudio de las sagradas escrituras concluyó que Jesús volvería antes de 1845, de ciudad en ciudad predicaba el pronto advenimiento de nuestro Señor. Erró en el acontecimiento que sucedería realmente, pero su celo y dedicación fueron heredados por un pequeño grupo de creyentes que sintieron la necesidad de volver a escudriñar las escrituras y saber el por qué nuestro Salvador no regresó en la fecha prevista.

Este pequeño grupo en su mayoría jóvenes fundó la Iglesia Adventista del Séptimo Día, hombres y mujeres que su vida era la predicación del mensaje del tercer ángel y la entrega total al servicio de Dios. Fue tal su entrega que muchos descuidaron su salud tanto que bajaron a la tumba antes de lo previsto, otros no tenían que comer en sus hogares ya que el dinero lo habían entregado a Dios, su medio de transporte aveces era un solo caballo o simplemente caminar grandes distancias a pesar de las inclemencias del tiempo.

Nuestra iglesia es fruto de los sacrificios de estos héroes de Cristo que esperaron ver este volver en sus días y que descansaron en esa "bendita esperanza" .
 
No recordar nuestra historia como denominación que nace producto de la profecía caemos en lo siguiente que describe el teólogo experto en la historia de nuestra iglesia George Knight "Cuando las iglesias pierden de vista la trascendencia de esas remembranzas, están en problemas. A la deriva de su amarre en puerto seguro, han perdido el rumbo. En el ámbito judeocristiano, la pérdida del rumbo comienza con el olvido del pasado; más específicamente, con el olvido de la conducción de Dios"

Cuando el pueblo de Israel cruzó el río Jordán y por fin se encontró en la tierra prometida, Dios habló a Josué con esta orden "Tomad del pueblo doce hombres, uno por cada tribu, y dadles esta orden "Tomad de aquí, de en medio del Jordán, del lugar donde han puesto sus pies lo sacerdotes doce piedras, las cuales llevaréis con vosotros, y las depositaréis en el lugar donde habéis de pasar la noche" Josué mandó que cada israelita tomara su piedra conforme al número de las tribus, es decir 12 piedra. Josué luego les dijo "Ycuando vuestros hijos pregunten a sus padres ¿Qué significan esas piedras?, les responderéis: "Las aguas del Jordán fueron divididas delante del Arca del pacto de Jehová; cuando ella pasó el Jordán, las aguas del Jordán se dividieron, y estas piedras servirán de monumento conmemorativo a los Hijos de Israel para siempre"
Guillermo Miller, Josue Himes, Hiram Edson, José Bates, Elena G de White, Jaime White, John Andrews y otros son las 12 piedras que la iglesia adventista del séptimo día tiene como monumento conmemorativo de la maravillas que hizo Dios en los inicios de nuestra iglesia.

"No tenemos nada que temer al futuro, a menos que olvidemos
la manera en que el Señor nos ha conducido,
y lo que nos ha enseñado en nuestra historia pasada"
Elena G. de White.


Bibliografía:
Santa Biblia, reina valera 1995
A menos que olvidemos, George Knight, 1ra edición, Asociación Casa Editora Sudamericana 2013 .

                                     

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